Este proyecto en Mazatlán transforma una carnicería tradicional en un espacio moderno y funcional que transmite la esencia de la marca desde la calle. En 100 m² se diseñó un recorrido claro y cómodo para el usuario, donde un congelador central de madera organiza el espacio y facilita la operación diaria. La fachada de cerámica inspirada en el fuego le da identidad y lo hace reconocible, mientras que el grill abierto hacia el exterior genera una conexión directa con la experiencia de asar. Los materiales neutros permiten que el producto sea el protagonista, y el mobiliario flexible se adapta a las necesidades de exhibición y venta.
Anterior
Anterior
WELLNESS BELGICA
Siguiente
Siguiente

